
Perelandra, el corazón de mi trabajo
Habiendo sentido ya con claridad que lo que yo quería aportar al mundo y con lo cual me ganaría la vida sería la jardinería terapéutica, un persona maravillosa, de alma brillante y generosa me dejó “Obrando como si el Dios en todo lo creado fuera importante” de Machaelle Wright, asegurando que encontraría en él alguna cosa interesante.
¡Y cuánta razón tenía! Toda yo vibraba, temblaba y sentía resonar una parte muy profunda de mi ser con la verdad de aquella mujer, la fundadora del sistema Perelandra.
En nuestro país, Perelandra es más conocida por la alta calidad de las esencias que produce que por la profundidad de la filosofía que hay detrás suyo. Y es esta filosofía, reconocida ampliamente en el continente Americano pero aún poco extendida a nuestro alrededor, la que vertebra y articula mi trabajo con la Naturaleza.
Machaelle Wright parte de la base que así como el hombre tiene facilidad para dar dirección y propósito a aquello que quiere crear, la Naturaleza tiene facilidad para darle orden, organización y dinámica de vida. Por la cual cosa, para que nuestros deseos se realicen, no hay nada mejor que co-crearlos en asociación con la Naturaleza y que cada parte aporte aquello que le es propio.
Evidentemente, para que esto funciones no sólo hay que entender la Naturaleza como una socia fundamental en aquello que queremos crear, una socia plenamente consciente de su participación en el proyecto, que es capaz de escuchar nuestras peticiones más allá de lo que hacemos, sino que también tenemos que poder consultarla y escuchar sus consejos. Es así como la comunicación con la Naturaleza se convierte en una herramienta fundamental de este trabajo.
Y ante todo, es necesario creer en ello. No se trata de esoterismo, se trata de comunicación. Los seres humanos tendemos a repetir aquello que hemos vivido en nuestro entorno y desarrollar aquellas habilidades que la sociedad valora, por ello hay muchas capacidades nuestras que aún desconocemos. La comunicación con la Naturaleza a menudo es una de ellas, pero esto no debe frenarnos. Todos somos capaces, de un modo u otro, de comunicar con ella, tan sólo es necesario que nos pongamos mano a la obra, porque la Naturaleza por su parte hace tiempo que nos espera.
Para comunicar con la Naturaleza, muchos sistemas son posibles: desde el uso de la kinesiología, la radiestesia, la visión, la transmisión de ideas… Y muchos son también los libros y los maestros que se dedican a ello. Tan sólo debéis ver o sentir cual es el sistema que resuena más fácilmente con vosotros. Entrenaros, y sobretodo, observaros. Aprended a hacer muy bien vuestras preguntas (escribidlas si es necesario) y comparad la respuesta que obtenéis con lo que la realidad que os ha aportado. Inicialmente podéis encontrar incongruencias, fracasos: no los abandonéis, son vuestros mejores maestros. Observad qué pensabais, qué sentíais en el momento de hacer la pregunta. ¿No se habrán mezclado vuestros deseos, vuestros miedos, vuestras expectativas en la respuesta que habéis obtenido? Aprender a usar nuestra mente neutral puede a veces parecer difícil pero con un poco de tiempo y ganas de superaros, lo conseguiréis.
Por mi parte, tan sólo puedo deciros que yo uso la kinesiología tal como Machaelle Wright la describe en su web. Tardé unos meses en enseñar a mi mente a observar simplemente el proceso. Pero desde entonces puedo deciros que para mí esta es una de las mejores herramientas de las que dispongo.
Para quién quiera aprender con alguien, o sencillamente ir más deprisa, tan sólo puedo deciros que Marta Povo, en sus cursos de Geocromoterapia y Medicina del Hábitat, dedica dos días enteros a este tipo de comunicación, aportando muchas herramientas, detalles y claves para su realización mediante diferentes métodos y sistemas, y sobretodo te hace sentir claramente qué es una mente neutral y cuál es el estado natural de conexión, pregunta y recepción de la respuesta.
Y una vez aceptamos que la Naturaleza aporta su parte a nuestra sociedad y dominamos la comunicación con ella, se abre ante nosotros un mundo de aprendizaje y crecimiento, de riqueza y plenitud: los maestros del espíritu (la parte humana) y los de la materia (la parte de la Naturaleza) unidos para realizar aquello que deseamos. En mi caso: jardines de sanación y luz, en los que todos aquellos que formen parte de ellos se unan para reforzarse en este planeta.
me gustaria saber mas sobre las flores de perelanda gracias
Muchas gracias Isabel por tu interés. Como habrás visto, yo no comercializo estas esencias, sencillamente las uso como complemento en mi trabajo. Las tengo todas, es cierto, y van mucho con mi manera de ver y enterder la vida, pero no son las únicas que uso. Yo pienso que el terapeuta debe tener un amplio abanico de posibilidades para adecuar su trabajo de la mejor manera posible a cada caso/paciente/momento.
Encontrará amplia información sobre estas esencias en y si navegas un ratito por esta web, veras que Perelandra es mucho más que sus esencias florales.
Bienvenida a este precioso mundo de Perelandra!
Un abrazo,
Mireia