
La recompensa
En este proceso los usuarios del jardín clarifican el ego, reencuentran su lugar en la vida, reconducen su mundo, se bañan en la experiencia…
Ayudan el jardín a fluir con la naturaleza en los cambios en lo cuales estamos inmersos, cómo son por ejemplo los cambios climáticos.
Incrementan el estado de salud y plenitud de nuestro planeta.
Por mi parte, yo disfruto viendo como progresa el vínculo entre el jardín y sus usuarios. Me llena de felicidad ver como el jardín deja de ser visto como un mecanismo a estudiar, un refugio sentimental, un amigo, un lugar en el cual recuperar energia, una fuente ilimitada de Belleza y Éxtasi, y acaba haciendo sentir al Ser Humano que él y el Jardín son una expresión de una sola y única cosa.